Archivos del Autor: Lidia Falcón O'Neill

Crónica de un éxito anunciado

Crónica de un éxito anunciado

En definitiva, este Congreso ha sido la constatación de que el Partido Feminista está abriendo camino en el feminismo político, sienta las tesis ideológicas del feminismo marxista y republicano, se alinea con todos los movimientos y organizaciones que se oponen a la teoría queer y la llamada Ley Trans, sale fortalecido después de la decisión dictatorial de IU de expulsarnos, y tiene un camino despejado en la lucha feminista.

Público (4.03.2020)

Marruecos manda y España obedece

Marruecos manda y España obedece

Los gobiernos y los monarcas del reino de España, y ya conocemos la estrecha amistad y cariño que une a nuestros reyes con los marroquíes, aceptan sumisamente las condiciones de Mohamed VI: ni apoyo a las reivindicaciones saharauis, a pesar de nuestra responsabilidad en su abandono, ni denuncia de las infames condiciones en que se hallan tanto las masas trabajadoras como los presos políticos y sociales ni la implantación en el país de una verdadera democracia ni, por supuesto, reclamar la igualdad para las mujeres.

Público (14.02.2020)

El estúpido Pacto de Estado contra la violencia de género

El estúpido Pacto de Estado contra la violencia de género

Si no cambia radicalmente tanto el criterio que han mantenido hasta ahora los legisladores como los procedimientos que han utilizado desde el derecho visigodo nuestros leguleyos, empiezo a temer que los nuevos gobierno y Parlamento y Senado seguirán la senda de sus antecesores, y se continuará engrosando la lista de maltratadas, violadas y asesinadas, con el amparo del estúpido Pacto de Estado contra la Violencia de Género

Público (8.02.2020)

Abogados de Atocha

Abogados de Atocha

Cuando hayamos desaparecido las generaciones coetáneas a los abogados de Atocha nadie les recordará. Y borrando su historia nos borrarán a todas. El país quedará en manos de ciborgs y transhumanos. Con algunos millones de trabajadores ignorantes, explotados y embrutecidos, porque tendrán que producir lo que se necesite y mujeres probetas porque quizá todavía las mujeres se sigan reproduciendo. Y cobardes. La distopía de 1984 será un Paraíso en comparación con lo que puede suceder en España.

Público (24.01.2020)