Archivos del Autor: Pasqual Esbrí

Los pijos al asalto del Palacio de Otoño

Los pijos al asalto del Palacio de Otoño

Pero los pijos no estaban solos. Dos sindicatos, supuestamente anarquistas, CNT y CGT, habían decidido declarar una huelga general como lacayos objetivos de la oligarquía catalana. No me gusta evocar a los muertos, pero no puedo menos que pensar en Buenaventura Durruti. Rememoremos. El 6 de octubre de 1934, en una situación con demasiadas analogías con la actual, mientras la UGT chaqueteaba con la performance, la CNT negó su apoyo al acto de sedición, ya que a lo que aspiraba era a la revolución social

Crónica Popular (11.10.2017)

¿Gobierno de «izquierdas» o gobierno de reforma?

¿Gobierno de «izquierdas» o gobierno de reforma?

En definitiva, las más que probables próximas elecciones son de la mayor trascendencia para Cataluña. Pueden determinar, para bien o para mal, el porvenir de los ciudadanos catalanes durante bastantes años. Si no se aprovechara la debilidad con la que saldrá el nacionalismo del berenjenal en el que nos ha metido, para llevar a cabo la política de reformas aludida, sería un error inconmensurable. Y hay quien dice que a veces un error es peor que un crimen.

Rebelión (27.04.2017)

Un Gibraltar del Vaticano

Un Gibraltar del Vaticano

En el bajo clero catalán siempre ha habido una connivencia con el nacionalismo. Conchabados con el carlismo en el XIX, vivieron la esquizofrenia que significó el franquismo, en la medida que nunca habían gozado de tantos privilegios. En cuanto a la jerarquía… pues depende. Cuando soplan vientos al parecer favorables, ¿por qué no soñar con un Gibraltar, aunque sea sin monos?

Rebelión (8.03.2016)

Del pancatalanismo al panoportunismo

Del pancatalanismo al panoportunismo

Los llamados Países Catalanes parten de una utilización política de una realidad científica, la unidad de una lengua, llámese catalán o de otra manera. Prueba de esa utilización, a la que sólo se puede tachar de oportunista, es el hecho de que Andorra, el único estado existente que, hoy por hoy, tiene el catalán como lengua oficial (y eso le supone una cierta presencia internacional, incluso en la sesión inaugural de la Asamblea General de las Naciones Unidas) no forma parte de los Països Catalans. Natural: tampoco es cuestión de ponerse a malas con un país en el que los padres de la patria tienen sus ahorrillos.

Rebelión (26.12.2016)