Archivos del Autor: Pasqual Esbrí

La “cultureta” y el “Molt Honorable”

La “cultureta” y el “Molt Honorable”

 A un esencialista como el “okupa” del edificio de la Plaza de San Jaime (¿le habrán dado ya un despachito?) lo de “Catalunya eterna” lo debe embelesar. El problema es que como Torres García no terminó su trabajo, sus frescos solo cubrirían una pequeña parte de los muros del salón. ¿Y qué hacemos con el resto? Dado el no muy profundo horizonte intelectual de la “cultureta” nacionalista, me temo lo peor, en la línea de las cuatro escatológicas columnas que bloquean la perspectiva de Montjuïc desde hace unos años. Por cierto que son obra de Puig i Cadafalch, el mismo que puso al futuro pintor constructivista de patitas en la calle.

Rebeliión (13.06.2018)

Por la boca muere el pez: Ada Colau y el almirante Cervera

AC

Por la boca muere el pez: Ada Colau y el almirante Cervera

Desde la clausura del Museo Militar de Montjuïc a lo que estoy comentando, todo se ha justificado con un supuesto antimilitarismo que, curiosamente, solo alude al ejército español; de igual manera que, a título de ejemplo, se priva a los aficionados de la posibilidad de ver los partidos de la selección española de fútbol en un espacio público

Crónica Popular (20.04.2018)

No todo sigue igual

No todo sigue igual

¿Qué ha pasado en Cataluña para que se rompiera una dinámica de 110 años? Sin lugar a dudas, la fractura social, agudizada en los últimos meses de 2017, pero latente desde hace ya años. Durante 4 décadas el nacionalismo ha jugado la partida en plan tahúr. Ha repetido hasta la saciedad la consigna de “un sol poble”, pero ha reducido a gran parte de la ciudadanía a una condición de no existencia identitaria. La marginación de la realidad castellanohablante ha sido escandalosa y la apropiación de la administración catalana por un puñado de familias (las llamadas “300”), ha conducido a un sistema que solo se puede calificar de oligárquico. A mi entender ha sido la brutalidad con que se condujo el independentismo a partir de septiembre pasado, culminando el proceso aludido, lo que ha sacado de su letargo a esos electores, en bastantes casos abstencionistas, que se han volcado en la opción que negaba el catalanismo sin paliativos. Y eso contrasta con el fracaso de la “operación Iceta” que ha dejado, bien a las claras que, hoy por hoy, el catalanismo está muerto. El país está fracturado en dos vasos no comunicantes: separatismo y constitucionalismo. Y ni siquiera con una docena de rufianes, el independentismo va a poder pescar en las ahora embravecidas aguas constitucionalistas.

Rebelión (20.02.2018)

Recuerdos, identidad y escatología

Recuerdos, identidad y escatología

Llegó aquello de la “construcción nacional” y en las escuelas se impuso el “tió”. Y de ahí pasó a los hogares. Por supuesto que se trata de una tradición pagana, por lo que no me resulta molesta (soy así de descreído), pero lo que sí me trastorna es la imposición solapada de que ha sido objeto. Se ha hablado mucho de los intentos identitarios, por parte del nacionalismo, de crear un Cataluña diferente de España, pero hasta ahora muy poco de la uniformización que ha sufrido la propia Cataluña, anihilando su diversidad cultural en aras de la imposición de las tradiciones rurales en las áreas urbanas y, a ser posible, de las de la Cataluña “vella” sobre la “nova”. No hace muchos días una amiga nacida en el límite tarraconense con Aragón, recordaba que en su juventud era normal que, en su pueblo, se bailaran espontáneamente jotas durante la fiesta mayor. Ahora solo hay sardanas. Ya se sabe: “un sol poble”.

Crónica Popular (22.12.2017)