Archivos del Autor: Pasqual Esbrí

Dos premios, una protesta y ninguna sorpresa

Dos premios, una protesta y ninguna sorpresa

La otra situación que, sin duda, debió de chocar a Valls debió ser la “omertà”, la ley del silencio imperante que hace que, como mucho, se critique al independentismo por lo bajín. Al parecer, algunos de los asistentes se dirigieron posteriormente al ex primer ministro francés para expresarle su acuerdo, pero sin luz y sin taquígrafos.

Crónica Popular (12.1.2019)

¿Monarquía o República? ¡Cataluña!

¿Monarquía o República? ¡Cataluña!

El oportunismo de importantes sectores de la “izquierda” catalana ha supuesto un importante apoyo a esa “fiebre republicana”. Ha habido reprobaciones al Jefe del Estado en el Parlamento de Cataluña y en el Ayuntamiento de Barcelona. Parece que la ola se pretende extender al mayor número de municipios catalanes posible. Ya tenemos un buen ejemplo en Mollet, dónde la reprobación ha sido posible gracias a la abstención de un PSC cada vez más desarbolado.

Crónica Popular (10.11.2018)

Y en eso llegó Valls

Y en eso llegó Valls

Porque una elección en Barcelona solo se puede ganar con votos populares. El abstencionismo fue muy importante en las últimas municipales (alrededor del 40%) y, tradicionalmente, dicha abstención incide especialmente en los sectores económicamente más débiles, los mismos sectores que fueron en 2015 mayoritariamente cautivos del populismo de los Comunes. Atraerlos hacia una candidatura inequívocamente comprometida con el Estado de derecho y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos, privaría, complementariamente, al independentismo de los beneficios que ha obtenido gracias a la ambigüedad de Ada Colau. El problema es construirla. ¿Será Manuel Valls capaz de ello?

Crónica Popular (13.10.2018)

Totalitarismo, hipocresía y desidia

Totalitarismo, hipocresía y desidia

Hay dos vertientes en la situación. En primer lugar, la política. Colgar lazos es un acto de propaganda, como retirarlos lo es también, en el fondo. El hecho de que solo una de las referidas acciones esté perseguida por la policía del régimen, refuerza más, si cabe, la imagen de totalitarismo nacionalista, que repetidamente presenta a esa parte de la ciudadanía que le es fiel (y que no llega al 50%) como los únicos detentadores de la legitimidad, de la representación de la población, del derecho a la propaganda a cualquier precio. La segunda vertiente, a mi parecer, tanto o más grave que la anterior, pero que ha pasado prácticamente desapercibida, o, al menos, no se le ha dado la importancia que requiere, es la medioambiental. Se han distribuido, y se siguen distribuyendo, toneladas de plástico amarillo en todo el territorio catalán, cosa que puede provocar, a medio plazo, un grave problema ambiental, en el linde de la catástrofe.

Crónica Popular (15.09.2018)

La “cultureta” y el “Molt Honorable”

La “cultureta” y el “Molt Honorable”

 A un esencialista como el “okupa” del edificio de la Plaza de San Jaime (¿le habrán dado ya un despachito?) lo de “Catalunya eterna” lo debe embelesar. El problema es que como Torres García no terminó su trabajo, sus frescos solo cubrirían una pequeña parte de los muros del salón. ¿Y qué hacemos con el resto? Dado el no muy profundo horizonte intelectual de la “cultureta” nacionalista, me temo lo peor, en la línea de las cuatro escatológicas columnas que bloquean la perspectiva de Montjuïc desde hace unos años. Por cierto que son obra de Puig i Cadafalch, el mismo que puso al futuro pintor constructivista de patitas en la calle.

Rebeliión (13.06.2018)

Por la boca muere el pez: Ada Colau y el almirante Cervera

AC

Por la boca muere el pez: Ada Colau y el almirante Cervera

Desde la clausura del Museo Militar de Montjuïc a lo que estoy comentando, todo se ha justificado con un supuesto antimilitarismo que, curiosamente, solo alude al ejército español; de igual manera que, a título de ejemplo, se priva a los aficionados de la posibilidad de ver los partidos de la selección española de fútbol en un espacio público

Crónica Popular (20.04.2018)

No todo sigue igual

No todo sigue igual

¿Qué ha pasado en Cataluña para que se rompiera una dinámica de 110 años? Sin lugar a dudas, la fractura social, agudizada en los últimos meses de 2017, pero latente desde hace ya años. Durante 4 décadas el nacionalismo ha jugado la partida en plan tahúr. Ha repetido hasta la saciedad la consigna de “un sol poble”, pero ha reducido a gran parte de la ciudadanía a una condición de no existencia identitaria. La marginación de la realidad castellanohablante ha sido escandalosa y la apropiación de la administración catalana por un puñado de familias (las llamadas “300”), ha conducido a un sistema que solo se puede calificar de oligárquico. A mi entender ha sido la brutalidad con que se condujo el independentismo a partir de septiembre pasado, culminando el proceso aludido, lo que ha sacado de su letargo a esos electores, en bastantes casos abstencionistas, que se han volcado en la opción que negaba el catalanismo sin paliativos. Y eso contrasta con el fracaso de la “operación Iceta” que ha dejado, bien a las claras que, hoy por hoy, el catalanismo está muerto. El país está fracturado en dos vasos no comunicantes: separatismo y constitucionalismo. Y ni siquiera con una docena de rufianes, el independentismo va a poder pescar en las ahora embravecidas aguas constitucionalistas.

Rebelión (20.02.2018)