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La ciencia de Illa

La ciencia de Illa

A pesar de sus continuas referencias a los expertos, a los científicos y a los criterios sanitarios y epidemiológicos, Illa no ha sido capaz de dar una explicación ni de presentar un informe sobre la materia. No ha dejado de ser asombrosa esa continua demanda del ministro de Sanidad: “Hagan caso a la ciencia”, que exclamaba con tono profesoral, cuando el gobierno central nos engañó a todos y continúa engañándonos con un comité de expertos inexistente. Esta es la ciencia del señor Illa, cambiar de opinión según le interese al gobierno.

República (8.10.2020)

El gobierno Frankenstein: está en su naturaleza

El gobierno Frankenstein: está en su naturaleza

Hay un hecho conocido, pero poco recordado, y que expresa hasta qué punto Sánchez está ligado a los golpistas, y cómo el gobierno Frankenstein estaba presente ya desde sus primeros pasos. En esa noche aciaga de primeros de octubre de 2016, cuando el Comité Federal del PSOE fuerza su dimisión de secretario general, entre los energúmenos que gritaban a la puerta de Ferraz y que se suponía que eran militantes socialistas, se encontraba Torra, el ahora inhabilitado.

República (1.10.2020)

Epílogo a una historia insólita

Epílogo a una historia insólita

Es difícil, por no decir imposible, que los males del Covid-19 puedan, al menos a medio plazo, traer algún bien, aunque sea a un personaje tan maquiavélico como Pedro Sánchez. Ahora bien, tengamos algo muy claro: que por muchos males que la epidemia, su ineptitud y su Gobierno traigan a los españoles, él no abandonará la Moncloa.

El Viejo Topo – Fuente: Epílogo del libro de Juan Francisco Martín Seco Una historia insólita. El gobierno Frankenstein (21.09.2020)

Calviño miente y lo sabe

Calviño miente y lo sabe

El presidente del Ejecutivo ha asegurado, y se ha quedado tan ancho, que tiene un plan para que el PIB crezca a largo plazo un 2%, por supuesto sin dar mayor concreción y sin ofrecer dato alguno que justifique tal afirmación. No hay nada que respalde esa promesa, ni siquiera que la haga mínimamente razonable. Pero en Sánchez todo es igual, solo humo. Pide adhesión incondicional a su palabra, como si se tratase de una secta, sin sentirse obligado a fundamentar o explicar nada. Sus planteamientos políticos desde el principio se han basado siempre en la fe, no en los razonamientos. De ahí la enorme responsabilidad de aquellos que son tenidos por técnicos y que a cambio de un ministerio u otra gabela se prestan a cubrirle engañando al personal, tratando de dar apariencia lógica a lo que no es más que puro voluntarismo e intento de embaucamiento.

República (10.09.2020)